De vuelta a las andadas, ando por el centro de copas por Malasaña,
borracho pero no me importa, vestido de negro,
mirando atrás vuelvo a ser libre, vuelvo a pensar...
mirando atrás saca el boli y escapa, me mata, me atrapa y me hace tiritar,
no me sienta bien pero me encanta...
Pienso París, sueño Barbados pero me siento tan Chernobyl,
con un puzle en el pecho, pienso en todas las cosas hechas,
sumido en un oscuro Londres como Chaman.
En ruinas como Roma, tranquilo esperé la coma,
ya nada cesa, esperando seguir el rumbo,
ya no tengo ese espejo que refleje a la más guapa del Reino.
Como siempre llega el martes, yo sigo en el trece.
Vigilo la presión, escribo alta tensión, soy un profesional
soy Don Draper y me siento Elliot Alderson, con la puta paranoia encerrao' en mi cuarto,
no consigo el cetro, jodido por dentro desde hace años.
Siempre hago daño, no entiendo por qué pero la cago.
Se me nota lo de llorar callado, lo de explotar por dentro cuando escribo,
examen de conciencia, siempre suspendo, se lo que significa un castigo.
Me siento solo y escribo, evado la realidad, encerrado en mi castillo
exhiliandome del lugar, me borro el malestar, no consigo escapar
mi delito fue largo no una estrella fugaz.
La noche va a consumirme, da igual lo mucho que este hijo de puta escribe,
borracho y apartado de la sociedad, en un mundo rodeado de suciedad.
Lucifer me tienta, no hablo Verbis diablo pero me acecha, nunca me rechaza,
me abraza entre sus alas, entre humo me tienta nunca me dice adiós,
y se que nunca seré El Lobo de Dios.
Como siempre todo vuelve, la mente se corrompe pero todo sigue,
el corazón percibe que lo que habia vuelve y nunca marchará.
Nuwanda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario