el frío viento penetra en la noche,
la gente desaparece y poco a poco,
las ratas, salen de sus escondites en busca de fortuna.
Brillantes carteles de neón son confundidos con estrellas,
ofrecen la ruleta y el black jack como única salida.
Los bares se ofrecen como refugio de aquellos que desean perderse,
nos perdemos en el hielo y el humo,
saboreamos amores eternos que nunca serán posibles,
Coqueteamos con la bebida como único medio para saciar las ganas de compañía.
Raro y maldito el día que no abrace tu mirada,
raro y maldito el momento en el que se me traba la lengua...
raro y maldito el momento en el que me doy cuenta de que nada es eterno,
y las horas y minutos son digeridas por un reloj que me devuelve a la realidad
haciéndome ver que la oportunidad, ha pasado.
Ese momento no ha llegado
¿Llegará?
¿O la vida me dejará a tu lado un tiempo?
¿Será el seguro azar el que me hace tropezar?
Nuwanda.
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