Como una sombra navego por las calles, oscuras y frías paredes observan los movimientos,
lentos, precisos y certeros, mis ojos vigilan y cuidan tus pasos en cada esquina,
protejo a ese ser complejo, lejos de complejos y chantajes. La que me despierta cada tarde...
la que sin saber me da fuerzas para el aguante. Bonita mente, bonitos ojos , bonita tú, preciosa maravilla, dibujando una parábola todo el día.
Dame una oportunidad, tan solo una oportunidad, déjame ser tu realidad y tu mentira, déjame entrar en tu mundo y en tus sueños. Déjame poner rumbo...solo dime a donde quieres ir que yo te llevo...agárrate a estas palabras que yo te elevo.
En la oscuridad encuentro mi guarida, pero la luz es un regalo para esos ojos de zafiro...miro al Sol, a mi sombra a quien persigo, intento entender el porqué.
¿Por qué soy?
¿Por qué eres?
¿Por qué, corazón mío, quieres?
¿Por qué sin razón alguna das vueltas a esa melena rubia sin parar?
En el Mundo Inexistente en la Senda del No Ser, es donde me encuentro donde soy, donde comprendo que no te tengo, que pase lo que pase te quiero, que te odio que sin ti no puedo estar...pero todo ha de acabar, he de ir comprendiendo que tengo que parar, para que darle mas vueltas si nada volverá a ser igual, tenia miedo de perderte...pero para cuando dejes quererte demasiado tarde será.
Tras pasar por aquel oscuro túnel sin saber hacia donde mi vida corre, me encuentro en un Limbo Atemporal, una grieta onírica, entre luz y oscuridad, no siento nada, ni calor ni frío, tantas cosas que pensar...espera consigo notar algo...siento sentir que no te tengo, siento entender lo que siento y no poder decir te quiero, siento no entenderte para poder haber rectificado antes, siento tenerte siempre en mi pensamiento...entiendo que no dejes entrar a nadie, pero di la cara, intenté darte un paraíso, cuando rara vez tu hacías algo que no fuera caso omiso.
Poco a poco me desvelo, me revelo contra el recuerdo de tu rostro, esa espada de hielo se derrite...el mundo se detuvo y la ciudad se quebrantó en una ola de frío...vuelvo a mi ser, mi mente ya no es presa, es capaz de pensar en otra cosa, dejarse de cuentos rosas y enfrentarse al invierno. Mi corazón es fuego y estalla, ruge y planta batalla, mi lengua es un fusil y es capaz de largar cualquier maldad, escupe palabras, enarbola la verdad como munición elemental para asaltar mentes que estén dispuestas a conocer mi ser, el real.
Vuelvo a subirme a mi barco, surco mares en busca de la libertad, cada dia veremos anochecer, cantaremos bajo las estrellas con una botella en la mano, da igual que no veamos porque la tormenta pasó y en aguas tranquilas flotaremos...pero una fuerte corriente consigue hacer que este leyenda del corso, que este pirata de la calle, coja el ron y vuelva sin quererlo al Mundo Inexistente, a la Senda del No Ser...donde el recuerdo, permanece.
Nuwanda.
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